CAMINOSGEOSABOR

El gusto es suyo con Víctor Pérez Pelaz de Casa del Arte (Simancas, Valladolid)

Una casa de comidas donde la cocina castellana encuentra su lugar entre siglos de historia, producto de temporada y el ritmo pausado de Simancas.

Hoy Víctor Pérez comparte un mapa que une Castilla y León a través de personas que han encontrado en el oficio una manera de hacer las cosas bien. Proyectos cuyas historias resultan fáciles de relacionar con Casa del Arte porque comparten una misma convicción: que cuando el producto encuentra las manos adecuadas, siempre termina contando la mejor historia.

Simancas lleva siglos custodiando la memoria de un país entre legajos y documentos. A pocos metros del Archivo General existe otra forma de conservar el pasado, mucho más cotidiana y también mucho más sabrosa. Casa del Arte, un Restaurante Recomendado por la Guía Repsol 2026, ocupa una casona del siglo XVII que antes fue granero, refugio del carbonero del pueblo y estudio de varios pintores y escultores que terminaron dando nombre al edificio. Hoy recibe a quienes buscan sentarse a la mesa con calma, con opción de posada para los que buscan una escapada tranquila en un enclave inspirador.

Víctor, nacido en Simancas, y Natalia Gaia asumieron el proyecto a finales de 2023 con la voluntad de seguir escribiendo ese legado desde una mirada contemporánea, pero profundamente ligada a la tradición castellana. La temporada marca el ritmo de la carta, el producto decide el camino y el recetario de siempre encuentra una nueva lectura sin perder su identidad. Como resume el propio Víctor, la cocina de Casa del Arteparte de una idea muy sencilla: trabajar con un producto excelente y seguir defendiendo elaboraciones como los escabeches o el pichón de Tierra de Campos, ejecutadas con el respeto y el cuidado que merecen.

La propia casa acompaña esa manera de entender la hospitalidad. Los salones conservan el carácter de una vivienda centenaria y el jardín prolonga las sobremesas cuando llega el buen tiempo. El equilibrio en la cocina convive con una bodega construida desde el conocimiento, donde las denominaciones de origen del territorio acompañan una propuesta coherente de principio a fin.

Casa del Arte quiere seguir representando la cocina del territorio cada día con respeto, técnica y sentido común. A veces la mayor modernidad consiste en hacer muy bien lo de siempre.

Arroz con magret de pato ahumado (de @selectosdecastilla), tomate asado y pesto de tomate y avellanas

Café Nuberu (Valladolid)

El día suele empezar con un buen café. Víctor encuentra en Café Nuberu uno de esos lugares a los que siempre apetece volver. «Una coqueta cafetería al margen del paseo de Zorrilla, con un trato personal y cercano, café de especialidad servido con humildad y tostador propio, Cosmos Café. También sirven cervezas locales e internacionales de producción artesana», nos narra. Detrás del proyecto está Juanjo Rodríguez, que decidió crear su propio tostador para controlar todo el proceso y seguir acercando el café de especialidad.

Restaurante El Pinchín (Valladolid)

Los restaurantes familiares suelen construirse a base de constancia. Francisco Caballero y su hijo Pelayo lo han hecho desde una casa donde la materia prima marca el camino. Víctor lo tiene claro: «Se trata de un pequeño restaurante familiar donde manda la cercanía y la materia prima de primerísima calidad. Paco selecciona con esmero los productos y los embutidos, además de contar con una gran bodega de vinos. Un rincón de culto al producto». Una dirección donde el respeto por la despensa se percibe desde que uno toma asiento.

Cerámica Mouette 12 (Simancas)

La gastronomía también se construye con las manos de quienes trabajan otros materiales. Elsa Mateo diseña, desde Simancas, piezas de cerámica que acompañan muchas mesas dentro y fuera de la provincia. «Diseña desde pulseras y colgantes hasta jarrones y bandejas, todo con mucho cariño, gusto y un toque muy personal«, apunta. Artesanía manual que mantiene vivo uno de los oficios más ligados al territorio.

Casa Felipe (Torrecaballeros, Segovia)

Algunas casas encuentran su personalidad permaneciendo fieles a aquello que mejor saben hacer. Víctor y Natalia siempre encuentran un motivo para regresar. «Es un restaurante familiar al pie de la carretera de Soria. Pipe, al mando de la casa, ofrece cocina tradicional castellana respetando la despensa segoviana. Siempre encontrarás sus judiones, sus platos de caza y no te olvides de sus mariscos. Grandísima bodega la que maneja».

Selectos de Castilla (Villamartín de Campos, Palencia)

La cocina empieza mucho antes de encender los fogones. Empieza en las granjas, en quienes conocen el ritmo del campo y entienden que la calidad nunca aparece por casualidad. Por eso Víctor mira hacia la familia de Prado. «Manuel y su familia siguen criando sus animales de la mejor manera posible. Lo demuestra la cantidad de años que llevan viendo cómo sus productos llegan a muchos de los mejores restaurantes del país.» Desde Villamartín de Campos elaboran foie, magret, confit y otros productos de pato con un nivel de exigencia que les ha convertido en referencia. Detrás de cada elaboración hay casi cuatro décadas defendiendo una forma de producir muy ligada al territorio.

Panadería Simancas (Simancas)

Cada pueblo conserva lugares donde el paso del tiempo parece seguir otro ritmo. En Simancas, uno de ellos es el obrador que durante décadas estuvo al frente de Pedro Lobato, un referente de la panadería tradicional en la localidad. Tras su jubilación y al no contar con relevo generacional, el negocio pasó a una nueva etapa de la mano de Pablo y Nerea, dos socios que han asumido el reto de mantener viva su esencia.

Víctor destaca precisamente esa continuidad con el oficio: «Es un obrador propio donde se siguen elaborando panes y pastas castellanas con recetas tradicionales, utilizando ingredientes frescos y naturales y conservando el sabor de siempre».

Quesería Campos Góticos (Villerías de Campos, Palencia)

Tierra de Campos también puede explicarse a través de un queso. En Villerías de Campos, la familia de Campos Góticos controla todo el proceso, desde el cuidado del rebaño hasta la maduración de cada pieza. Esa relación directa con la materia prima es precisamente lo que pone en valor Víctor “quesos artesanos elaborados con leche fresca de sus propias ovejas, además de cuajadas y yogures naturales”. Un proyecto donde el paisaje acaba encontrando su expresión más fiel en cada queso.

Bodega Valdesneros (Torquemada, Palencia)

Rubén Montero decidió emprender un camino poco habitual: levantar una bodega prácticamente en solitario mientras recuperaba viñedos que muchos daban por perdidos. Su trabajo va mucho más allá de elaborar vino. También cultiva, poda, vendimia, recibe visitas y defiende cada botella que sale de la bodega. Esa dedicación es la que admiran. «Rubén elabora sus vinos a partir de viñas que ha ido salvando y rescatando desde los inicios de su bodega. Grandes blancos, rosados y tintos en plena tierra del Cerrato Palentino.» Valdesneros demuestra que un proyecto pequeño puede explicar un territorio entero cuando detrás existe convicción y muchas horas de trabajo.

Cada una de estas direcciones habla de una manera distinta de entender el oficio, pero todas comparten la misma actitud: hacer las cosas despacio, cuidar los detalles y mantenerse fieles a una idea.

Conoce otras de «El Gusto es Suyo» aquí.

Engulle nuestra Newsletter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba