El vino más antiguo del mundo estrena guardianes: León crea un archivo líquido para preservar su leyenda
La Real Colegiata de San Isidoro inaugura una tradición anual con la que grandes nombres del vino rendirán homenaje a la histórica Barrica de Santo Martino.
El enólogo berciano Raúl Pérez será el primero en depositar una botella en el nuevo Archivo Líquido de Santo Martino, una iniciativa que une patrimonio, memoria y cultura del vino en torno a una de las reliquias enológicas más singulares de Europa.
La historia del vino está llena de botellas legendarias, viñedos centenarios y bodegas monumentales. Pero pocas tradiciones pueden presumir de convivir con una leyenda como la que se custodia en la Real Colegiata de San Isidoro de León. Allí se conserva la llamada Barrica de Santo Martino, un recipiente asociado por la tradición al vino más antiguo del mundo y protagonista de un ritual que se repite cada año desde hace siglos.
Ahora, esa historia suma un nuevo capítulo. El próximo 12 de junio, la colegiata leonesa acogerá la creación del Archivo Líquido de Santo Martino, una iniciativa que busca vincular algunas de las figuras más relevantes del vino contemporáneo con este singular legado histórico.
El encargado de inaugurar la tradición será Raúl Pérez, considerado uno de los elaboradores más influyentes del vino español actual. El enólogo berciano entregará al Ilustre Cabildo de San Isidoro una botella magnum que quedará bajo su custodia como símbolo de respeto y continuidad hacia una de las narraciones más fascinantes del patrimonio vitivinícola español.
La ceremonia, impulsada por la Asociación Cultural El Gallo de León en el marco de la programación de El Gallo Wine Fest, tendrá lugar en la Sala del Pendón de la Real Colegiata y reunirá a representantes institucionales, miembros del Cabildo, profesionales del sector y medios especializados.
Más allá del gesto simbólico, la iniciativa aspira a convertirse en una tradición anual. Cada año, una personalidad destacada del mundo del vino será invitada a depositar una botella de formato especial que pasará a formar parte de este archivo. El nombre del elegido permanecerá en secreto hasta una semana antes del acto, reforzando el carácter ceremonial de la convocatoria.
La propuesta dialoga directamente con el ritual que rodea a la Barrica de Santo Martino. Según la tradición, cada Jueves Santo se extrae de ella una jarra de vino y se repone una jarra y media, manteniendo vivo un ciclo de renovación que ha alimentado durante generaciones el misterio y el simbolismo de esta reliquia leonesa.
La elección de Raúl Pérez para abrir el archivo no es casual. Nacido en El Bierzo y reconocido internacionalmente por su interpretación del viñedo y su defensa de los territorios vitícolas, el elaborador representa el vínculo entre la tradición vinícola de León y la proyección global del vino español. Su participación establece un puente entre el patrimonio histórico de San Isidoro y una de las voces más influyentes de la enología contemporánea.
La creación del Archivo Líquido de Santo Martino responde también a una tendencia cada vez más presente en el mundo del vino: reivindicar el valor cultural, histórico y simbólico de las botellas más allá de su condición de producto gastronómico. En este caso, el archivo nace como una colección de testimonios líquidos destinados a dialogar con una memoria que atraviesa siglos y que encuentra en León uno de sus relatos más singulares.
Como parte del acto se firmarán además tres pergaminos conmemorativos diseñados por el artista Hugo Zapata, conocido por sus trabajos para etiquetas de vinos de alta gama. Uno permanecerá en San Isidoro, otro será entregado a Raúl Pérez y un tercero se incorporará al archivo de la Asociación Cultural El Gallo de León.
Con ello, la ciudad suma una nueva ceremonia a su patrimonio cultural y vinícola: una tradición contemporánea que mira al futuro del vino desde la sombra de una barrica cuya leyenda sigue viva siglos después.






