LO QUE SE CUECE

Soria se consolida como uno de los territorios que mueven la gastronomía en Castilla y León.

Soria ha convertido febrero en su estación culinaria por excelencia. En apenas unos días, dos concursos de enorme proyección han situado a la provincia en el punto de mira gastronómico de España y Europa.

La trufa negra y el torrezno, dos productos con lenguajes distintos, colocan a la provincia en el centro del mapa culinario del invierno.

La provincia soriana, tradicionalmente asociada a paisajes helados y al corazón rural de Castilla y León, vive estos días un momento de visibilidad gastronómica inédito. En menos de una semana, dos productos muy distintos —la trufa negra y el torrezno de Soria— han colocado a la provincia en el centro del debate culinario nacional e internacional, sirviendo de impulso para una narrativa gastronómica sólida, diversa y profundamente vinculada al territorio. Productos sencillos y humildes, como el torrezno, conviven con ingredientes codiciados por los grandes chefs, como la trufa, mostrando que la gastronomía soriana es plural y contundente.

Soria, capital internacional de la trufa negra

El Concurso Internacional Cocinando con Trufa ha cerrado su edición de 2026 consolidando a Soria como uno de los grandes escenarios europeos de la trufa negra. Durante varios días, cocineros procedentes de España, Austria, India, Brasil, Estados Unidos, Portugal, Singapur y Tailandia han trabajado con la trufa negra soriana como hilo conductor, demostrando su versatilidad y su capacidad para dialogar con cocinas y culturas muy distintas.

El jurado, presidido por Martina Puigvert Puigdevall, ha valorado tanto la técnica como el respeto al ingrediente, premiando platos en los que la trufa no se limita a ser un complemento, sino el eje del discurso culinario.

Bajo tierra húmeda de Pelayo Arroyo, de Terrabuey Maruquesa, en Valladolid

El primer premio ha sido para el chef portugués Diego Duarte Tonet, del restaurante The Yeatman Hotel, en Vila Nova de Gaia, con un plato titulado De la cosecha a la mesa. Trufa, requesón y balsámico. Una propuesta contenida, elegante, que convenció al jurado por su equilibrio y por la forma de integrar la trufa sin eclipsarla. El segundo premio viajó hasta Singapur de la mano de Lih Guah, del restaurante Journe, con un cerdo festivo con trufa negra y buah kelouak que demostró hasta qué punto el ingrediente soriano dialoga con otros imaginarios culinarios. El tercer puesto fue para el cocinero español Pelayo Arroyo, de Terrabuey Maruquesa, en Valladolid, con Bajo tierra húmeda, un plato que jugaba con la memoria del suelo, el origen y la textura.

El premio del jurado popular recayó en el chef indio Avinnash Vishaal Shyamsunder, del restaurante Farmlore, en Bangalore, por una sodhi de vieira trufada que conectó de forma directa con el público.

Más allá del palmarés, el concurso ha vuelto a cumplir su función principal: mostrar la trufa negra de Soria como un producto capaz de inspirar cocinas muy distintas sin perder identidad. Durante esos días, periodistas especializados, cocineros y visitantes han recorrido fincas truferas, han participado en búsquedas con perros y han probado menús específicos en restaurantes de la provincia. La trufa, aquí, no se presenta solo como ingrediente de lujo, sino como eje de un modelo de turismo gastronómico que conecta campo, cocina y relato.

El certamen, organizado con el apoyo de la Junta de Castilla y León, la Diputación de Soria, el Ayuntamiento de Soria, ASOHTUR, ATRUSORIA y el European Mycological Institute, ha convertido a la provincia en un auténtico laboratorio culinario

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El torrezno, identidad popular y fenómeno nacional

Mientras la trufa coloca a Soria en el radar de la alta cocina, el Torrezno de Soria sigue consolidándose como uno de los productos más reconocibles y queridos de la gastronomía castellana y leonesa. La edición 2026 de El Mejor Torrezno del Mundo ya está en marcha y avanza con fuerza, confirmando el enorme tirón popular y mediático del certamen.

En Soria capital, el Hostal San Andrés fue el primero en asegurar su pase a la final con un torrezno de corte clásico y ejecución impecable; pocos días después, La Tablada de Navaleno de El Burgo de Osma, volvió a demostrar su peso simbólico y técnico en una semifinal muy disputada; el relevo rural llegó en Tierras Altas de Soria, donde Bar Fuentes, en Fuentes de Magaña, se impuso reivindicando que el mejor torrezno también nace lejos de los grandes focos; y este fin de semana, Madrid confirmó su idilio con el producto soriano al proclamar ganador a La Taberna La Tienta, que representará a la comunidad en la final del 8 de marzo. Cuatro escenarios distintos, un mismo mensaje: el torrezno de Soria no entiende de fronteras, pero sí de técnica y carácter.

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Un concurso con solera y proyección

La Marca de Garantía Torrezno de Soria y el restaurante Virrey Palafox de El Burgo de Osma, junto con la Cámara de Comercio, son los convocantes de uno de los concursos gastronómicos con más trayectoria y repercusión de Castilla y León.

El certamen cuenta este año con nueve fases clasificatorias repartidas entre Soria, El Burgo de Osma, Fuentes de Magaña, Madrid, Valencia, la Ribera del Duero burgalesa, Vinuesa, Ólvega y Zaragoza. De cada semifinal saldrá un finalista, al que se sumará un décimo cocinero elegido por votación popular online.

La final reunirá a todos ellos en El Burgo de Osma, donde deberán elaborar en directo, en un máximo de 60 minutos, una tanda de torreznos que será evaluada por un jurado nacional compuesto por chefs y periodistas gastronómicos.

Este año, además, se reconocerá no solo al ganador, sino también al segundo y tercer clasificado, reforzando el prestigio del certamen.

Producto, cifras y territorio

El Torrezno de Soria vive un momento de expansión. Durante el último año se consumieron en España más de 40 millones de torreznos, elaborados a partir de más de 4,5 millones de kilos de panceta producida en la provincia. Un dato que confirma su peso en la cocina cotidiana y su creciente presencia en propuestas gastronómicas más elaboradas.

La trufa negra, por su parte, atrae un turismo especializado y posiciona a Soria en circuitos internacionales de alta cocina. Juntos, torrezno y trufa explican una misma estrategia: producto local, identidad clara y una apuesta decidida por la gastronomía como herramienta de desarrollo.

Soria, un territorio que marca el paso

La clave del momento que vive Soria está en su capacidad para combinar discursos. Alta cocina y cocina popular, concursos internacionales y tradiciones locales, chefs con estrella y bares de barrio. Todo convive sin conflicto y construye un relato coherente.

En pleno invierno, Soria lidera con productos que hablan de su paisaje, de su cultura y de su manera de entender la cocina. Trufa negra y torrezno des alimentos que, juntos colocan a Soria en el lugar que hoy ocupa: uno de los territorios que mueven, de verdad, la gastronomía de Castilla y León.

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